El Mundial de Futbol 2026, que se celebrará de manera conjunta en México, Estados Unidos y Canadá, comenzará el 11 de junio y promete convertirse en uno de los eventos deportivos con mayor impacto económico, turístico y social para el país en las últimas décadas.
Derrama económica histórica para México
De acuerdo con estimaciones de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), la Copa del Mundo dejará en México una derrama económica superior a los 3 mil millones de dólares. Así lo informó el comisionado del organismo, Mikel Arriola, quien explicó que estos recursos se generarán principalmente por el incremento en el turismo, el consumo y los servicios vinculados al evento.
Se prevé que alrededor de 5.5 millones de personas viajen a territorio mexicano durante el torneo, que se extenderá hasta el 19 de julio, lo que impulsará sectores clave como la hotelería, la gastronomía, el transporte, el comercio y el entretenimiento.
Un bloque regional sin precedentes
Durante la presentación de la estrategia integral del Mundial 2026 ante integrantes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Arriola destacó que la organización tripartita del torneo consolida a México, Estados Unidos y Canadá como un bloque económico sin precedentes, al representar un mercado de más de 500 millones de personas.
En este escenario, subrayó que México ocupa un papel estratégico como la décimo tercera economía del mundo, además de ser un punto clave de conexión cultural y social, donde el futbol actúa como un elemento de identidad y cohesión regional.
Inversión en infraestructura y legado urbano
Como parte de los preparativos para el Mundial, las ciudades mexicanas sede —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— han sido objeto de importantes inversiones en infraestructura, con montos que suman miles de millones de dólares.
Estas inversiones incluyen mejoras en sistemas de transporte, modernización y ampliación de aeropuertos, así como la renovación de estadios, con el objetivo de garantizar una experiencia óptima para jugadores, aficionados y visitantes internacionales.
A poco más de 140 días del inicio del campeonato, autoridades y organizadores confían en que el Mundial 2026 no solo representará un éxito deportivo, sino que dejará un legado económico, turístico y urbano duradero para México, con beneficios que se extenderán más allá del evento.
