El Tu-160 “Cisne Blanco” es un bombardero estratégico gigante de la era de la Guerra Fría capaz de transportar armas nucleares. Expertos occidentales dijeron que revivirlo era imposible. Rusia acaba de demostrarles que se equivocaban.
Tras décadas de declive, Moscú está recuperando lentamente este gigante supersónico para la producción, a pesar de años de sanciones occidentales. Rusia opera ahora 18 bombarderos Tu-160M modernizados en su Fuerza Aérea a principios de 2026, con varios ya volando misiones de combate en Ucrania.
Documentos filtrados de la Planta de Aviación de Kazán revelan que hay 7 Tu-160 más activamente en la línea de producción —incluyendo 4 modernizaciones profundas programadas para finalizar este año.
Los aviones están recibiendo potentes nuevos motores NK-32 Serie 2 que añaden más de 1.000 km de alcance extra para ataques de mayor distancia. Transportan misiles de crucero avanzados Kh-101 convencionales y nucleares Kh-102, con nuevas armas hipersónicas que se informa están siendo adaptadas para un alcance aún mayor.
La misma fábrica de Kazán ya está ensamblando el prototipo del futuro bombardero furtivo de Rusia —el PAK DA “ala volante”. ¿Podría el regreso del Tu-160 convertirse en un verdadero cambiador de juego?
