Ante las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una posible incursión militar para combatir a los cárteles del narcotráfico, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, explicó los motivos del arribo de una aeronave militar estadounidense a territorio nacional.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria precisó que no fue necesaria la autorización del Senado de la República, ya que la aeronave no transportaba tropas estadounidenses. Indicó que el permiso correspondiente fue otorgado desde octubre del año pasado y estuvo vinculado a actividades de capacitación previamente acordadas.
Sheinbaum subrayó que el arribo de aeronaves militares de Estados Unidos no constituye un hecho excepcional, dado que este tipo de operaciones logísticas se han realizado en otras ocasiones bajo esquemas de cooperación bilateral. Reiteró que en este caso no se trató del ingreso de personal militar extranjero al país.
La presidenta explicó que el vuelo tuvo como propósito el traslado de elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de México hacia Estados Unidos, donde participan en un programa de capacitación de aproximadamente un mes. Dicho entrenamiento está encabezado por el Comando Norte de Estados Unidos, se encuentra regulado por el Sistema de Seguridad Nacional mexicano y forma parte de los acuerdos bilaterales vigentes entre ambos países.
Asimismo, reconoció que este tipo de aeronaves suelen utilizar instalaciones militares; sin embargo, señaló que la Secretaría de la Defensa Nacional autorizó su aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Toluca, sin precisar las razones de esta determinación.
Sheinbaum reiteró que el ingreso de tropas extranjeras al territorio nacional sí requiere una autorización expresa del Senado de la República. Recordó que actualmente se encuentra pendiente dicho aval para la capacitación de elementos de la Guardia Costera de Estados Unidos en México, prevista para este año.
El aterrizaje de la aeronave se registró el domingo en el Aeropuerto Internacional de Toluca, en el Estado de México. Tras la difusión de imágenes del avión, identificado como perteneciente a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, el Gabinete de Seguridad confirmó que su presencia estaba autorizada y relacionada con actividades de capacitación.
La llegada del avión generó especulaciones en la opinión pública debido al contexto político y a las reiteradas declaraciones del presidente Donald Trump, quien ha señalado la posibilidad de realizar incursiones terrestres en México para combatir a los cárteles del narcotráfico, postura que el Gobierno mexicano ha rechazado de manera reiterada.
Un día antes del arribo, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos recomendó a los operadores estadounidenses extremar precauciones al operar en zonas marítimas sobre el Océano Pacífico, debido a actividades militares e interferencias en el sistema GPS que representaban riesgos potenciales. No obstante, la presidenta aclaró que dichas operaciones no se realizaron en el espacio aéreo mexicano.
